Y llega el Sol
bailando por detrás de la montaña
contento de que ninguna nube le tape el cielo
alegre porque cantan pajarillos
feliz día de piel y hueso.
Llega panadero a la panaderia
gordito alegre que camina respirando
el albor de un nuevo dia.
Abre la puerta y prepara todo para su larga jornada,
que empieza donde la del farolero acaba,
y acaba donde la del farolero empieza.
Y hornea y suda, contemplendo la creacion de su arte
que representa la labor del hombre
en compañia de razon y medio.
Y llega el Sol
bailando por detrás de la montaña
contento de que ninguna nube le tape el cielo
alegre porque cantan pajarillos
feliz día de piel y hueso.
Saborea gustoso el campesino
los últimos restos de su desayuno a base de su sudor y esfuerzo,
y se encamina alegre al campo, cogiendo por el camino
las herramientas que el mismo había construido,
que es mejor lo propio que lo ajeno
y que no por bonito es mejor lo otro,
pues si sabe uno lo malo,
y tambien lo bueno, de lo suyo
¿por qué arriesgarse a descubrir fallosen aquello que resulta tan perfecto?
Así que sin pensarlo el hombre trabaja
bañado por la luz que el Sol le ofrece, pero no lo marea,
porque la costumbre da al hombre
el saber cómo protegerse.
Y sale el Sol
bailando por detrás de la montaña
contento de que ninguna nube le tape el cielo
alegre porque cantan pajarillos
feliz día de piel y hueso.
Sale el obrero de su casa
saludándo tranquilo a la novia
y se lanza a atrapar un nuevo día
porque siente que desde su pecho su alma canta,
canta al camino que espera suspirando que alguien lo siga,
que no hay mayor desdicha que camino solo,
aunque vaya a mal destino,
pues resulta divertido al tiempo que éste sufra,
respirando el polvo que el viento arrastra.
Y sale el Sol
bailando por detras de la montañas
contendo de que ninguna nube le tape el cielo
alegre porque cantan pajarillos
feliz dia de piel y hueso.
Tan pronto sierra, como corta, como moldea,
como construye el carpintero
que en su esquina trabaja,
rescatando la belleza que a la madera
habian quitado, pobre leñador
que destroza una vida
llena de verdor y con un gran resplandor
para dejarla caer a su pies,
que no llegan ni al primer nacimiento de la pequeña rama
que yace rendida.
No es culpa suya, asi somos todos.
Y el carpintero, hombre afable y de buen gusto
hace util este desfallecimiento.
Y sale el Sol
bailando por detras de la montaña
cantento de que ninguna nube le tape el cielo
alegre porque cantan pajarillos
feli dia de piel y hueso.
Come acompasado el pescador en su barca,
controlando de reojo la caña, el hilo y el anzuelo,
mientras disfruta de su bella mar, que hoy le pone contento
pues ha pescado poco pero buenas piezas,
y piensa que poco mejor que nada,
asi que se da la media vuelta y entorna los ojos
para mirar al lucero del cielo, tapandose con su gorro
que lo acompaña desde niño.
Y asi decide regresar a la orilla,
mecido por el suave murumullo de las olas
que lo llegan tranqilo a la costa arenosa
que bien entrada la noche dejo atras.
Y sale el Sol
bailando por detras de la montaña
contento de que ninguna nube le tape el cielo
alegre porque cantan pajarillos
feliz dia de piel y hueso.
Y mientras cae la tarde observa el zapatero
el nacimiento de nuevos colores en el firmamento
que si bien, piensa, siempre estuvieron alli
nunca los llegamos a ver.
Asi que, viejito como es, descansa un poco los ojos,
se acerca la ventana y quita los anteojos de delante de su vista
para ver sin cortinas el mundo,
y sorprendido encuentra todo mas bonito,
si bien algo mas borroso, y se da cuenta de que no hay belleza
que iguale a la del interior de uno mismo.
Y tras su pequeño redescubrimiento,
el cuco canta, anunciando la hora.
Y se esconde el Sol
bailando por detras de las montañas,
contento porque ninguna nube le ha tapado el cielo
alegre porque duermen pajarillos
feliz dia de piel y hueso.